jueves, 27 de septiembre de 2012

COACHING Y OTRAS COSAS


            Como hemos dicho en posts anteriores, el Coaching es una profesión muy sonada en la actualidad. Tanto, que hasta en un programa de televisión en el que unos famosos escuchan a unos aspirantes a cantantes, hacer gorgoritos sin verlos, se autodenominan coaches. Los famosos, en teoría, luego aplican su experiencia en moldear a estos aspirantes y pupilos, para que ganen el concurso y, por supuesto, también sean famosos. Lo curioso es que el Coaching es otra cosa.

            Dependiendo desde qué especialidad se determine, se puede definir el Coaching de diferentes maneras. Para los profesionales del Coaching, es el arte de trabajar con los demás y lograr que éstos obtengan resultados fuera de lo común. Según el Problem Solving, es el trabajo de transformar las limitaciones en recursos. Y The British Psychological Society, tiene un grupo especial en Coaching psicológico y lo define como la capacidad de mejorar el bienestar y el rendimiento de las personas, utilizando herramientas propias de la psicología.

            El Coaching no es una profesión regulada. Y por lo tanto, no está reconocida como actividad económica. Esto puede llevar a que cualquier persona se denomine coach y ofrezca diferentes servicios que llevan a mezclar las “churras con las merinas”. Por ello, es importante distinguir un Coach profesional de un charlatán en base a las competencias profesionales del Coach: escuchar sin juzgar, capacidad para conocerse a uno mismo y hacer que esas personas que acuden a un Coach Profesional sean conscientes de la capacidad de respuesta que emerge del interior de cada uno… Si un profesional te da su opinión sobre una idea o comportamiento tuyo… mal empezamos.

            Hoy por hoy, para saber si estamos ante un profesional del Coaching, es importante analizar las certificaciones para ejercer. Se use el paradigma que se use: PNL, la psicología, o lo que sea. Todos tenemos el derecho de aprender de los mejores y con unos estándares de calidad. No porque alguien haya realizado un curso sobre cualquier tipo de Coaching, significa que por ello, sea ya un Coach Profesional, y pueda ir difamando el verdadero sentido del Coaching.

       Si hacemos una búsqueda en Internet sobre Coaching, los resultados que encontramos son escuelas que ofrecen cursos para formarse como coaches, y los menos, ofrecen sus servicios para particulares. El Coaching es una herramienta ya conocida en el mundo empresarial, ¿por qué no utilizarlo con personas fuera de las organizaciones? Porque no interesa. Porque el mercado está en dar clases para formar a futuros coaches o certificar programas. Y aquí es donde podemos decir, que es muy importante formarse con quien tiene práctica diaria, con quien entrena a personas y grupos en su despacho cada día.  Para nosotros lo importante es, no sólo la formación del Coach, sino también la práctica continuada, independientemente de las herramientas que éste utilice, y que están puestas al servicio de la persona. Cada uno creamos nuestro propio mundo y la mente humana, por suerte, no responde a la lógica ordinaria. Responde a emociones, a sueños, a anhelos y deseos, que poco tienen que ver con la lógica.

       No se nos tiene que pasar desapercibido que, si la formación es un grado, la experiencia del Coach, no es menos. Pero no para moldear a imagen y semejanza al coachee (los coaches televisivos caen en un error cognitivo que es sobrevalorar su experiencia), sino que tenemos que dejar que sea el coachee el que decida qué es lo que quiere, y cómo y cuándo lo quiere. La meta de todo proyecto es el éxito del coachee. Si éste no logra sus objetivos, se habrá fracasado. De hecho, lo que estos coaches televisivos intentan es modelar a la persona, y eso, está muy lejos de lo que es el Coaching.

            Seguramente ninguna de las grandes asociaciones de Coaches se fije en un mero programa de televisión. Pero nosotros amamos nuestra profesión y no estamos dispuestos a aceptar que se use para dar "glamour". Si quieren éxito profesional - aunque sea cantando - busquen un Coach, pídanle sus certificaciones, comprueben su experiencia y sobre todo, su dedicación y su compromiso con la meta que quiera lograr.

jueves, 20 de septiembre de 2012

COACHING PARA CRECER


            En este blog ya hemos escrito sobre la importancia de las decisiones que tomamos y cómo una decisión que tomamos hoy, influye en los problemas a los que nos enfrentaremos mañana. Es lo que el psicólogo Dan Ariely ha llamado autorréplica. Nuestro comportamiento pasado nos sirve de guía para el comportamiento futuro, o el recuerdo de anteriores comportamientos nos hace ser coherentes con éstos. Aunque sean irracionales.

            La autorréplica es un fenómeno observable en la adquisición de habilidades. Leemos aquello que cae en nuestras manos, nos matriculamos en cursos – si es posible on line –, buscamos información en Internet y hablamos de las cuestiones que nos interesan con las personas cercanas. Con la Inteligencia Emocional sucede lo mismo. Leemos, nos apuntamos a cursos, hablamos de ella. Y como ya hemos comentado, luego no nos queda nada, porque aprender habilidades es hacer cosas, manipular cosas. Aprender Inteligencia Emocional es observar nuestras emociones, ponerles nombre, saber comunicarlas, comprender las emociones de los demás y, en base a ese conocimiento, actuar obteniendo resultados favorables para nosotros.

            Para desarrollar estas habilidades podemos acudir a un programa de formación o podemos seguir un proceso de Coaching. Pero, ¿qué es Coaching? ¿Una moda nueva? ¿Qué tiene el Coaching para que se ofrezca en todos los sectores: directivos, trabajadores de oficinas, deportistas, parados, amas de casa…?

            Si seguimos la definición que da el U.S Departamento of Labor de Coach, éste es aquel que dirige o instruye equipos o individuos, evalúa sus fortalezas y debilidades, utiliza técnicas y métodos demostrativos para mejorar el rendimiento o preparar la competición. El punto importante en esta definición, obviamente enfocada al deporte, es mejorar la técnica. Todo proceso de Coaching está enfocado a lograr unos objetivos de forma más rápida y eficaz que si no lo hiciésemos con dicho proceso. Un Coach es un entrenador mental, nos demuestra cómo usar nuestra mente para mejorar nuestras vidas.

            Un Coach puede ayudarnos a desarrollar habilidades de Inteligencia Emocional. Centrando la atención en nuestros procesos emocionales. Las emociones son mensajes que el cuerpo nos manda. Debemos conocer esos mensajes para evitar enfermedades o problemas. La mera atención sobre nuestras emociones no es suficiente. De hecho, en algunas ocasiones, centrar la atención sobre las emociones puede ser incluso perjudicial. Imagínense una persona con un ataque de pánico, que cree que le va a dar un infarto, si se centra en los síntomas que se presentan: se acelera el pulso, el pecho le duele, la sudoración es mayor de lo normal… o personas con tendencia a pensar de forma rumiante, dándole veinticinco vueltas a todo… No. El Coach te muestra cómo centrarte en tus emociones, qué información sacar de ellas y ya está. Una vez que sabemos qué nos dice una emoción, ésta ha cumplido su cometido. Ya no vale para nada y nosotros a otra cosa.

            Un Coach también te guía en la expresión de tus emociones. ¿Han estado alguna vez con una persona colérica? Se enfadan y no tienen límite en su conducta. Gritan, tienen un tono de voz desagradable, sus frases son cortantes y directas. A veces logran lo que quieren pero a un precio muy alto. Las personas se cansan de ellos. El Coach pone a su disposición herramientas para decir lo que pensamos, aunque estemos enfadados, sin necesidad de parecer unos energúmenos. También nos capacita para tratar con estas personas coléricas. O con personas calmadas, con negociadores duros…

            Pero sobre todo, nos aporta técnicas, formas de manejar las emociones a nuestro favor. Que no nos gane una tristeza, o un enfado. Nos guía para ser capaces de tener la mente clara, fija en una meta que sabemos nos generará la mayor de las emociones: la de las cosas bien hechas, la satisfacción por el logro y por la mejora continua.

            El Coaching no es una moda más. Es una herramienta útil que nos facilita la vida, que nos aporta calidad. Es la diferencia que crea la diferencia. Incluso el propio Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid ha creado la certificación de “Psicólogo experto en Coaching”.

            En el mundo del deporte, el Coaching ya ha demostrado su eficacia. En el de la empresa, sus índices de rentabilidad son superiores a los de cualquier programa de cambio o de formación. No nos cabe ninguna duda que en el mundo de las personas de a pie, como nosotros, también será un éxito.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

¿QUÉ ES INTELIGENCIA EMOCIONAL?


El psicólogo Premio Nobel de Economía Daniel Kahneman piensa que es necesario dotarnos de un lenguaje que describa de manera sencilla pero específica nuestros procesos mentales. Es por ello que hoy, vamos a delimitar algo más el concepto de Inteligencia Emocional.

La inteligencia es uno de los conceptos de la psicología que más se ha generalizado fuera de su campo. El lenguaje popular está lleno de acepciones que hacen referencia a la presencia de dicha capacidad o a la ausencia de ésta. También, es uno de los términos más complicados de definir y que más adjetivos se le añaden. La inteligencia puede ser emocional, social, general, específica, musical, matemática… Algunos psicólogos consideran que sólo existe un tipo de inteligencia y otros, como el Premio Príncipe de Asturias Howard Gardner, que es múltiple. La teoría evolucionista de módulos mentales avalaría esta concepción, ya que defiende que cada módulo mental es un producto de la evolución desarrollado para solucionar un problema específico. Y esta es la idea principal de inteligencia: es la habilidad para solucionar problemas en contextos específicos.

Ahora hablemos de las emociones. Durante años, en la psicología no fueron importantes. De hecho, al no ser directamente observables, no se les daba valor. Pero en la actualidad parece que sólo existen las emociones. Hemos pasado de un extremo a otro. Una emoción, es una respuesta de nuestro cuerpo a un evento, externo o interno, que además,  necesita de un “darse cuenta” (consciente o no) por parte de nuestra mente. Es decir, una emoción tiene un componente fisiológico y otro cognitivo. La experiencia subjetiva es lo que llamamos “sentimiento”. Y un estado emocional es una emoción mantenida en el tiempo. Sentimientos, emociones y estados emocionales predisponen para actuar de una manera concreta. Ante las emociones podemos reaccionar – ante una situación de rabia, gritar a una persona – o gestionar esa situación – como el famoso contar hasta diez antes de soltar por la boca todo lo que se nos pasa por la cabeza -.

   Si juntamos la inteligencia y las emociones, podemos decir que la Inteligencia Emocional se compone de las siguientes habilidades:
-       La habilidad de percibir con exactitud,  valorar y expresar las emociones.
-       La habilidad de acceder o generar sentimientos que faciliten el pensamiento.
-       La habilidad de comprensión y conocimiento emocional.
-       La habilidad de regular emociones para promover el crecimiento intelectual y emocional.

    Tomemos, por ejemplo, la habilidad para expresar las emociones. Una persona que no domina, por falta de educación emocional, el lenguaje para expresar correctamente las emociones, tendrá problemas en sus relaciones, ya que aparecerá como frío o distante, o no comunicará sus sentimientos de manera adecuada.

     La utilidad de la habilidad para regular las emociones es posiblemente la más fácil de ver. Si nos desmoralizamos con la primera dificultad en un proyecto, nunca seremos capaces de sacarlo adelante. O si utilizamos el enfado para lograr lo que queremos, apareceremos como personas gruñonas y afectará a nuestras relaciones sociales.

         Acceder o generar sentimientos que faciliten el pensamiento, permite ser más eficaces. Todos tenemos la experiencia de quedarnos bloqueados en un bucle de pensamiento y emoción. Por ejemplo, discutimos con nuestra pareja. Él o ella te comenta una serie de cosas sobre tu comportamiento y después estas dos horas dándole vueltas o “sacándole punta”. Y lo peor, es que no somos conscientes que ese comportamiento no soluciona el problema que generó la discusión sino que, probablemente, provoque nuevos enfrentamientos. Sin embargo, los seres humanos somos capaces de mantener o crear emociones positivas, que  nos ayuden a poner las bases de la perseverancia, el esfuerzo, el logro de objetivos e incluso una excelente relación de pareja.

            Comprender y conocer las emociones nos ha mantenido vivos a lo largo de nuestra historia evolutiva. Sentir miedo ante los depredadores, nos permite salir corriendo. Nos permite buscar comida si tenemos hambre, hacer favores a parientes o miembros del grupo, emparejarnos cuando nos enamoramos y tener hijos. A veces, puede aparecer algún problema, como por ejemplo, las fobias patológicas o los trastornos de pánico. Conocer y comprender el mensaje de las emociones es la sal de la vida y nos ha llevado a cotas tan altas como el Quijote o Hamlet, las obras de Bach  o los dibujos de Rembrandt.

            Una educación emocional completa añade calidad a nuestras vidas. Ya sabemos qué es Inteligencia Emocional. Trabajarla, desarrollarla, depende de cada uno. 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

INTELIGENCIA EMOCIONAL


            Algunos términos sobrepasan a sus autores o a quienes los hacen famosos. Eso sucedió con el concepto de Inteligencia Emocional. El trabajo de Daniel Goleman, que apareció en 1996 en castellano, se convirtió en un best seller y nos convirtió a todos en expertos emocionales. Sin embargo, si preguntamos a las personas de nuestro alrededor que qué es inteligencia emocional, darán definiciones vagas e imprecisas. Y es un concepto importante, dado que la Inteligencia Emocional como capacidad de procesamiento de la información emocional siendo tan importante como las capacidades cognitivas es la teoría que más investigación ha generado en los últimos años.

         Nosotros trabajamos la inteligencia emocional desde un marco de referencia de habilidades. Es decir, la entendemos como un conjunto integrado de habilidades – capacidades para solucionar problemas específicos – que se compone de:
-        Percepción y expresión emocional.
-        Comprensión emocional.
-        Regulación.
-        Facilitación.

            Para poder incrementar nuestra habilidad para gestionar nuestras emociones, saber qué nos quieren decir, o expresar un enfado en su justa medida, necesitamos vías alternativas. No hay una carretera directa. Es imprescindible aumentar nuestra autoconciencia. Uno no se enfada y dice “Estoy enfadado, pero voy a fruncir el ceño un poco menos y elegiré el tono de voz en fa sostenido mayor”. No. No somos capaces de pensar así. De hecho, la mayoría de nosotros se da cuenta de su enfado cuando ya ha soltado  los improperios necesarios con o sin tono musical. Por tanto, ser conscientes de lo que sucede, nos sucede, aquí y ahora, es fundamental para crecer en habilidades emocionales.

           La psicología ha estudiado los efectos que en la mente produce la práctica de la Atención Plena. Y sabemos que, al centrar la atención sobre las emociones, facilitamos su gestión, es decir, la capacidad de aceptarlas como se presentan, reconocerlas, dejarlas fluir, entender qué nos quieren decir y elegir de qué manera responder.

           La práctica de la Atención Plena no es algo nuevo. Los budistas realizan prácticas de meditación desde antes de Siddharta. En la tradición Cristiana Ortodoxa existe la “Oración de Jesús”, consistente en centrar la atención en la respiración y repetir una jaculatoria en el intervalo entre la inspiración y la espiración. En la Psicología, Erich Fromm en los años 60, buscaba vías de acercamiento entre el Zen y el Psicoanálisis. La práctica de la meditación influye en la actividad mental, dado que mejora el consumo de recursos cognitivos, aumenta la densidad de neuronas en el hipocampo así como en la zona insular – que son dos zonas importantísimas para la memoria y las emociones – y fortalece las áreas del cerebro que facilitan la empatía y la compasión. Así mismo, la revista Journal of Neuroscience en Abril de 2011 publicó un experimento de Fadel Zedian en el que demuestra que la meditación es un calmante natural ya que alivia la experiencia subjetiva del dolor.

            Y, ¿en qué consiste? Sencillamente en utilizar el entrenamiento en Atención Plena para desarrollar habilidades de Inteligencia Emocional. Ya se aplica la meditación al control del estrés e incluso a casos de depresión. Sin embargo, los tratamientos basados en ésta, tiene una dificultad: se debe ser muy persistente para que produzcan los efectos deseados. Para evitar esta dificultad, nuestro programa se basa en el concepto de “experiencia emocional correctiva” que hemos tomado del la terapia estratégica. Es decir, aprendemos a meditar, observamos – con Atención Plena - una habilidad, por ejemplo, percibir emociones en los demás y por último, lo aplicamos a una experiencia de nuestra vida. Así logramos darle un nuevo significado, un nuevo valor y nos garantizamos el aprendizaje.

           Las personas a las que nos queremos dirigir con este taller es a aquellas que sientan que cuando se enfadan pierden el control, a quienes les es difícil comunicar sus sentimientos o les parece imposible defender sus derechos ante otras personas, o si sufren porque tu cabeza no para de pensar y pensar. También va dirigido a aquellas personas para las que la ansiedad es una constante en su vida. Prossem publicará próximamente toda la información en su web.

          Hemos puesto lo mejor de nosotros mismos para ofrecerles este trabajo. Muchas horas de estudio de trabajos experimentales, muchas horas de práctica y medición constante de resultados para saber que ofrecemos calidad, que ponemos en sus manos unas herramientas que mejoran su vida, y por tanto, nuestro mundo. Porque no nos olvidamos que lo importante, es crear un mundo en el que todos queramos estar.

miércoles, 29 de agosto de 2012

CURSO 2012 / 2013


        Las vacaciones es un tiempo que sirve para realizar actividades inusuales, descansar, estar más tiempo con la familia (algunas parejas incluso se divorcian) y reponer fuerzas. También nos permiten evaluar el año, el logro de objetivos y planificar el nuevo curso.

        En Prossem la nueva temporada viene marcada por las actividades que proponemos para el curso 2012 / 2013. Para este período hemos decidido reforzar dos actividades.

            Por un lado, incrementamos nuestros servicios de Coaching. El Coaching es un conjunto de herramientas y técnicas a través de las cuales el cliente o bien logra sus metas, o bien transforma sus limitaciones en recursos para la vida, el trabajo, las relaciones sociales, la pareja…  En los casos de Coaching Ejecutivo, los retornos de la inversión están altamente probados. Diferentes trabajos publican un rendimiento desde el 570 % al 600%. Incluso un trabajo de la Asotiation of MBA´s de Septiembre de 2011, habla de retornos del 710 % midiendo a los participantes antes y después del programa (mediante evaluación de 360 º y el test BPI – Business Performance Index). A nivel personal, en Prossem hemos iniciado un estudio midiendo el bienestar psicológico del cliente antes y después del proceso y esperamos poder publicar resultados tan esperanzadores como los del Coaching ejecutivo. Para garantizar la profesionalidad del proceso, los miembros de Prossem somos coachs certificados, pertenecemos a la International Coach Federation y  a la Asociación Internacional de Coachs con PNL, entre otras.

           Y por el otro, en formación nos centramos este curso en el desarrollo emocional. Pensamos que existe demasiada información, que está accesible a través de Internet, revistas o libros de divulgación, pero los expertos se diferencian de los principiantes, no por el volumen de información que manejan, sino por cómo gestionan esa información y la relacionan con sus conocimientos previos. Nuestros programas se focalizan en dotar de habilidades y recursos que permitan a nuestros alumnos resolver situaciones específicas, sobre todo las emocionales. Por ello, tenemos tres  programas “estrella”. El primero de ellos es el desarrollo de seis habilidades emocionales básicas: resistencia a la frustración, autoconciencia, sensibilidad a los demás, sensibilidad al contexto, actitud ante la vida y atención. El segundo es un programa de Inteligencia Emocional basado en Mindfulness. La metodología ha sido validada por una universidad española y otra latinoamericana. El tercer programa es el Practitioner en PNL, que nos ofrece una colección de técnicas y herramientas de fácil comprensión y, sobre todo, de  gran utilidad. Favorece cambios personales y nos enseña cómo gestionar nuestros estados internos y nuestras emociones. Y es una experiencia única para crecer en autoconocimiento.

           Pensamos que la educación emocional  es fundamental en los tiempos que vivimos.  Prepararnos para motivarnos cada mañana, para enfrentarnos a las dificultades económicas y a las malas noticias de cada día, y gestionar cada conversación y cada relación son tareas para las que la escuela y la universidad no preparan. Y las demandas emocionales de un entorno cada vez más cambiante, menos estable, donde el concepto de trabajo que hemos aprendido ya no vale,  son mayores y necesitamos capacitarnos para enfrentarnos a ellas.

         En las próximas semanas anunciaremos nuestros programas  así como reforzaremos  la información sobre Coaching en nuestra Web. Publicaremos, como cada semana, en nuestro blog, aquellas ideas que parezcan interesantes y nuestros análisis de los acontecimientos.

            Volvemos con ganas renovadas, a por otro curso nuevo. ¿Nos acompañáis?

miércoles, 25 de julio de 2012

NECESIDADES

            Ya van algunas semanas que no hablamos de economía. Y no es porque no nos parezca importante, sino porque las noticias que leemos siempre van a peor. Ahora, el asunto de moda es la intervención de España, que parece más que probable. El caso es que a nosotros, y cualquiera que haya leído este blog, no nos extraña. No hay que ser ningún gurú o sabio para darse cuenta de la que estaba cayendo y que las soluciones que los dos últimos gobiernos de este país no servían para nada.

       Ya hemos dicho que lo importante es lo que el ser humano hace. El comportamiento concreto de las personas es lo que determina la economía y no las leyes, o las teorías económicas. Y lo que las personas hacen depende de dos cosas, de las necesidades que tienen o de los incentivos para repetir o no un comportamiento.
Un poquito de teoría evolucionista. La mente se compone de un conjunto de módulos que solucionan problemas concretos. Una manera de conocer las necesidades humanas es analizando qué problemas soluciona la mente. Veamos algunos:
           
            Tenemos que comer. Pero no comemos cualquier cosa. Buscamos alimentos que sean ricos en glucosa, que es el principal material que el cerebro usa de combustible. Por eso nos gusta tanto la fruta. Tenemos que protegernos del frío y del calor, y de posibles enemigos vitales, como otros animales carnívoros o serpientes venenosas. Y necesitamos líquido, agua… Bien, ya tenemos las necesidades básicas: comer, beber y protegernos del frío y del calor.
           
          Pero la biología nos enseña más: necesitamos compañía, estar con otras personas. Queremos emparejarnos y tener descendencia.  Y aquí empiezan los problemas. Tenemos estructuras mentales para asuntos relacionados con la familia, la pareja, el grupo… somos altruistas o egoístas según el momento y las personas que nos rodeen. Tenemos el lenguaje para comunicarnos y tenemos miles de formas de usar ese lenguaje, a través de la música, de la poesía y la literatura. También nos comunicamos a través de la pintura, la fotografía, el cine (que mezcla la imagen con el sonido) o las redes sociales (que no son más que nuevas formas de uso del lenguaje). Y cubrir esas necesidades biológicas ha hecho que aparezca el arte, la cultura, la música… Por tanto, necesidad es aquello que permite al individuo sobrevivir y que sus genes se propaguen. Y aún así, podemos decidir no tener descendencia. Pero ni podemos dejar de comer, beber o pasear en camisa por La Antártida, ni  dejar de tratar con otras personas.
           
            Dado que podemos elegir algunas cosas, nuestro cerebro actúa haciéndonos huir de lo doloroso y acercándonos a aquello que nos parece placentero. Tenderemos a repetir aquellas cosas que nos producen placer y a abandonar aquellas que nos molestan. Incluso algunas personas son capaces de pasar por malos momentos para lograr beneficios superiores a los que obtendría en el momento presente. Por lo tanto, los incentivos importan. Y además las personas no somos tan racionales como nos pensamos. No elegimos en base a evaluar esfuerzo y beneficios.
            
             Y ¿qué tiene que ver todo esto con la economía actual?
           
          Lo podemos ver con el funcionamiento de los tipos de interés. En teoría. Un ahorrador presta su dinero a otro a cambio de recuperar ese dinero más un interés que le permita comprar mañana lo mismo que compraría hoy con ese dinero que presta. El problema empieza cuando se presta ese dinero a intereses superiores a los que nos permiten mantener nuestra riqueza o cuando, por ganar más, lo prestamos con probabilidad de pérdidas importantes.
           
            El resto de la economía es igual de simple. En el momento en el que las personas pueden elegir, se puede romper el equilibrio. Las crisis son inherentes a nuestro modo de vida, a nuestra forma de comportarnos. Y si no se buscan soluciones que modifiquen el comportamiento de las personas, seguiremos teniendo problemas.
           
            Hasta ahora, solo se han propuesto remedios del lado de los incentivos. Por lo que la racionalidad de las soluciones que intentan los gobiernos es relativa y los resultados son conocidos. Pero debemos cambiar el lado de las necesidades para empezar a ver éxitos. El problema es que, el lado de las necesidades, depende de nosotros, no de los gobiernos.

            De todos y cada uno depende que todo, o nada, siga igual. 

martes, 17 de julio de 2012

EL ARTE DE AMAR


Si es que existen, he de encontrar
lenguajes de un mundo que está
dormido entre las hojas de los libros.
El último de la fila.



Un conocido periódico digital publica cada día una sección llamada “alma, corazón y vida” en la que algunos profesionales escriben sobre salud, amor, pareja, relaciones laborales… Y hemos encontrado varias noticias que llaman la atención como algunos consejos para divorciarse o para ligar o para ganar – como si fuesen competiciones – una discusión con la pareja. Ya hemos dicho en este blog, que una manera de rastrear el presente es observar las noticias o los libros que se publican. Y además de noticias como para dedicar una sección en un rotativo online, también se publican libros de todo tipo. Desde técnicas para ligar al estilo “El método”, “El Sex Code” a otros más socialmente correctos como “No sufras” o “Mujeres que corren con lobos”. Ahí es nada.

Pues nosotros nos vamos a remitir a un libro. “El arte de Amar”, de Erich Fromm.  El libro vio la luz en inglés en 1956 y en español en 1959 y junto con “El Miedo a la libertad” es una de las obras más conocidas del psicoanalista alemán. Es breve y se compone de cuatro capítulos. Un tipo de introducción larga justificando el título, la teoría del amor, un análisis del amor en los tiempos que corrían y la práctica del mismo.  Vamos con ello.

Para Fromm, el ser humano está solo y tiene necesidad de superar la soledad. Se puede superar mediante diferentes estrategias, pero la única que logra ese objetivo es el amor, dado que es una unión que preserva la propia identidad. En la teoría, Fromm añade, que los componentes del amor maduro son el cuidado – preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos -, la responsabilidad – estar listo y dispuesto a dar respuesta a las necesidades de otro ser humano - , el respeto – ver a la otra persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad – y el conocimiento.

Fromm dedica otra parte del libro a la degradación del amor en la época contemporánea, donde ve el amor como una orientación al marketing. La búsqueda de pareja queda reducida a una cuestión de comprar bueno, bonito y barato.

La última parte del libro trata sobre la práctica del amor. Para el autor, dicha práctica debe tener, como en la práctica de cualquier arte, las siguientes características: disciplina, concentración, paciencia, preocupación, superar el propio narcisismo y fe.

Hasta aquí, un breve resumen del libro. Ahora, el análisis. Nos queda el consuelo que las variables que usa Fromm son poco operativas, son de difícil medida o manipulación para ver los resultados que ofrece cambiar algo en una de ellas. Pero pensar esto es una excusa para no pensar, para no analizar y darse cuenta que el amor, en nuestra época, ha quedado reducido a leyes de mercado, y además, ineficaz.

Lo que observamos es que estamos más preocupados en “sentir” que en amar, cuando es un verbo y por tanto, una actividad. Al poner la primacía en los sentimientos, dejamos de lado la disciplina, la concentración y ponemos el foco en nosotros mismos. Por ejemplo, los datos indican que el uso de internet para buscar información, determina nuestro rendimiento lector. Leemos libros de forma superficial, como si buscásemos información en Google. Los datos indican también que el uso de smartphones y sistemas de mensajería instantánea nos abstraen de situaciones sociales, algunas tan simples como estar con la pareja. Hagan la prueba. Miren en un restaurante, observen a la gente comiendo. Los que están solos y los que están acompañados… usan constantemente sus teléfonos. Las redes sociales se han convertido en un escaparate donde mirar “el producto” que podemos elegir, así como satisfacer la curiosidad sobre la vida de los demás. Y se nos olvida que el comportamiento siempre tiene consecuencias, unas inmediatas, pero otras, las más lejanas en el tiempo, suelen ser más dañinas y de las que no nos damos cuenta. Otro ejemplo. El uso de redes sociales está incrementando los casos de celos en estudiantes universitarios. Lo que estos estudiantes no saben es que, pasados los años, cuando pasen por una situación similar, los celos se dispararán de nuevo.

La teoría evolucionista predice quién se empareja con qué tipo de personas a corto plazo o largo plazo. Pero también predice que el mono que se queda solo, es el primero que se muere. Si no queremos caminar hacia una sociedad de viejos solos, en asilos, solo nos queda volver a aprender el "arte de amar", y ser responsables de nuestras relaciones, cuidarlas y basarlas en el respeto y en el conocimiento. Mientras tanto, otros seguirán haciéndose ricos publicando libros de cómo ligar, cómo no sufrir o abriendo consultas terapéuticas.